Despachos de abogados: cómo acertar en el diseño web

diseño web para despachos de abogados

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Hacer páginas web para despachos de abogados no es sencillo. No es como hacer un blog personal o la web de una pequeña empresa industrial. No. Un despacho de abogados necesita una página web distinta, única y que recoja bien su filosofía de trabajo. “Como cualquier empresa”, pensarás. Sí, pero aún más.

¿Por qué? Pues porque un abogado vende básicamente una cosa: confianza. No fabrica muebles, teléfonos móviles ni otros productos que puedas comparar con los de la tienda de la esquina. Vende confianza.

Un abogado puede tener todos los conocimientos técnicos del mundo y saberse de cabo a rabo todos los códigos, leyes y jurisprudencia del país, pero si no es capaz de transmitir confianza a sus clientes… Mal asunto.

Pues a la hora de hacer una página web para un despacho de abogados ocurre lo mismo.

Probablemente, más de un abogado que esté leyendo esto se habrá planteado comprar para la web para su bufete una plantilla de esas que lucen tan bien en Themeforest.

Es normal. Son realmente bonitas. Uno las mira y parece que está viendo la web de uno de esos glamurosos despachos de abogados de las series de televisión norteamericanas. Todo luce bien y en su sitio. Impecable.

Sin embargo cualquier profesional que se precie debería pensarlo dos veces antes de recurrir a una de esas plantillas para hacer la web de su despacho de abogados. ¿Por qué? Porque es necesario formularse antes algunas preguntas.

Usar o no una plantilla web comercial

Esa espléndida plantilla… ¿encaja de verdad con la filosofía de tu despacho?

¿Transmitirá esa web al cliente –o al posible cliente, que también hay que ganárselo– cómo es y cómo trabaja el despacho de abogados?

¿Lograrás transmitir confianza con un escaparate tan brillante cuando probablemente el cliente lo que busca es un trato personal y próximo?

Como periodista, a lo largo de los años he conocido muchos profesionales del derecho. Les he entrevistado, he estado en sus oficinas y he visto de cerca cómo trabajan. Como diseñador web he tenido la suerte de ver esos mismos despachos de abogados y he ayudado a algunos de ellos a traducir su forma de entender el servicio al cliente a su página web.

No siempre es fácil. Al contrario, en ocasiones es un desafío importante porque convertir en web un servicio intangible no es sencillo. Pero creedme si os digo que es directamente imposible hacer páginas web de despachos de abogados con plantillas predefinidas y pretender que recojan la esencia de cada firma.

Cómo afrontamos el diseño de webs de despachos de abogados

Visto desde fuera, el mundo del derecho es apasionante. Para quienes no entendemos de leyes es algo que nos supera. Todo en la abogacía es singular: el lenguaje que utilizan en sus escritos, las togas con las que se visten en los juicios, las minutas (todo hay que decirlo), la jerarquía de los despachos… Lo dicho, un mundo en sí mismo. ¿Cómo lo hago para sacar de ahí una web?

Os contaré nuestra forma de trabajar.

El primer paso que damos siempre es hablar con el abogado o con los socios del despacho de abogados que quiere hacer una web o renovar la que tiene.

Hacemos que nos expliquen como si fuéramos clientes cómo son, cómo trabajan y por qué deberíamos confiarles nuestros problemas. Si no sabemos eso, mal podremos transmitir esos conceptos al diseño web.

No todos los despachos de abogados hacen de todo, así que cuando tenemos que planificar su página web, hacemos que delimiten bien las áreas del derecho en las que trabajan.

Les asesoramos acerca de la imagen que debe transmitir la web del despacho de abogados. Ellos saben mucho de leyes, pero los diseñadores somos nosotros. Consejo: siempre les indicamos que es mejor no abrumar al visitante, pero tampoco dejarle en blanco.

Insistimos en la necesidad de poner en marcha un blog. No es un capricho y sí una forma de comunicar con los clientes a través de contenidos que aporten valor. Y, claro, les animamos a que generen esos contenidos.

Lo mejor es hacerlo siempre a medida

A partir de ahí, cogemos un lienzo en blanco –un papel o un archivo de Photoshop, da igual– e intentamos plasmar todo eso que nos han contado en un esquema y en un primer diseño que presentamos al cliente.

Lo hacemos así, a medida, porque sabemos que el resultado será cien veces más personal que si intentamos copiar la web del bufete de abogados de la serie Suits.

Si tienes un despacho de abogados y quieres hacer o renovar tu web, tienes dos opciones: tirar de plantilla comercial y hacer una espléndida página igual que la de cientos de despachos o confiar en alguien que te ofrezca el diseño que necesita tu bufete.

Si eliges la segunda opción, estoy convencido de que podemos ayudarte.

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